No se si alguien recuerde que el año pasado hice un post hacerca de unas visitas indeseadas a la casa de mi abuela, que es donde yo vivo (click). Ah pues este año han regresado y mas sinvergüenzas que nunca.
Justamente cuando estaba pensando que no eran tan malas personas.
A ver, recapitulemos, ellos se están quedando en el cuarto que podría calificarse como mío ya que ahi guardo todas mis cosas, y me la paso todo el día, pero mi abuela no quiere que sea “mi” cuarto, total.
Están en ese cuarto, como tengo un madral de mangas (cerca de 200) no los quize sacar de ahí, porque pensé, que van a estar agarrando mis libritos. Oh, que equivocada estaba. Ayer que me estaba preparando para salir de viaje (y claro, no tener que estar ahi mientras ellos están ahi), así que entré a lo que se supone es mi cuarto para buscar unas cosas, la gentuza no estaba, así que me sentí libre de entrar, mi abuela entró detrás de mi porque me iba a ayudar a buscar lo que quería.
Cuando de pronto, volteo a el librero donde tengo todos mis mangas…. desordenado, si no conté mal, 5 mangas fuera de su lugar, incluyendo unos de Gravitation y los dos de Chintsubu, las cubiertas estaban medio dobladas y mal colocadas, fue entonces cuando me dio coraje ¿¡QUE CHINGADOS TIENEN QUE ESTAR TOCANDO Y ESCULCANDO MIS COSAS?! ¿pero aparte de eso, que fue lo que me dio mas coraje de todo? que mi abuela los defendió, incluso se negó a decirles que no agarraran mis cosas!
Gracias a Gackt que saqué todas mis Be-Boy Gold de ahi, sino de seguro ya se las habrían visto todas. Cada vez que lo recuerdo se me sube el coraje hasta la cabeza.. juro que si cuando regrese y ellos siguen ahi, y me doy cuenta de que volvieron a tocar mis cosas, juro por Gackt que les armo un escándalo, me vale que mi abuela se ponga histérica, será su culpa por no decirles de una manera amable que alejen sus grasosas y asquerosas manos de MIS cosas.
Ah claro, y aunado a eso está el hecho de que el sábado mi hermana y yo casi nos quedamos a dormir fuera de la casa porque los weyes descompusieron la puerta. Cuando entré a la casa grité “ELLOS LA DESCOMPUSIERON” y mi abuela solo me dijo en tono molesto “callate!” pero no me importa, ojalá me hayan escuchado, ojalá se dieran cuenta de que no los quiero ahi, que no son bienvenidos, que la unica que los aprecia en esa casa es mi abuela.
Agh, mejor termino esto de una vez antes de que me salga otra ernia.