Uno de los anime/manga que me hizo regresar al mundillo otaku fue One Piece. Un poco después de que entré a la universidad dejé de ver anime por completo y aunque seguía leyendo manga y cosas así, no era tan seguido como antes, que me la pasaba viendo anime todo el día y haciendo webs de anime, etc, etc.
Un poco antes de salir de la universidad empecé a ver el anime de One Piece, ya que desde la prepa me habían dado ganas de leerlo pero por flojera de no bajar los 100 y tantos capítulos que eran en aquel entonces, nunca la vi. Llegué a ver el episodio 1 y leer el principio del manga cuando se publicaron algunos dos tomos en México, pero hasta ahí fue. Luego un amigo empezó a bajar todo el anime y me ahorro el trabajo, simplemente me pasó los capítulos y yo los empecé a ver. Cuál sería mi sorpresa que iba a quedar traumadísima con aquella caricatura. Como en mis tiempos de secundaria.
Terminé de ver los 400 y tantos capítulos y tuve que empezar a esperarme una semana para ver un nuevo capítulo de tan solo 20 minutos, así que decidí mejor leer el manga ya que este se encuentra siempre más adelante en la historia que el anime. Después llegué al tope del manga e igualmente, me tenía que esperar 1 semana para ver el nuevo capítulo. Eso y si tenia suerte de que Eiichiro Oda no le dieran ganas de trabajar y no sacara capítulo. Entonces se me ocurrió la brillante idea de dejar que se juntaran algunos capítulos, así podría leer varios de una y no quedaría tan emocionada al final de cada uno.
Y así fue como lo hice. Pero ayer, cuando estaba yo muy feliz leyendo mi bache de One Piece, en el capítulo 575 que fue el de el 18 de febrero si no me equivoco, sucedió algo que jamás pensé que pasaría en ese manga.
A continuación hay spoilers
Así que quien sea fan de One Piece y no desee echarse a perder un poquito de la serie, pues mejor no siga leyendo.
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